Dentro de unos días la mascarilla en interiores dejará de ser obligatoria salvo en algunos lugares como transportes públicos, centros sanitarios y sociosanitarios y este cambio que en principio es positivo porque significa que los datos epidemiológicos están mejorando, nos puede generar cierta incertidumbre y malestar, ya que llevamos más de dos años con esta medida que nos ha ayudado a protegernos del contagio del COVID y por eso nos podemos sentir desprotegidos o con miedo.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que es normal y no debemos preocuparnos si nos ocurre, a continuación os damos otras pautas a tener en cuenta si en algún momento sentís esta incertidumbre:
- Recuerda que no es obligatorio quitársela, puedes seguir llevándola el tiempo que necesites hasta encontrar en momento adecuado en el que te sientas preparada/o.
- Hazlo de forma gradual, empieza por lugares al aire libre y poco concurridos, o cambiando las FFP2 por mascarillas quirúrgicas.
- Completa tu pauta de vacunación. Si hay un hecho claro es que, una vez vacunados, existe menos riesgo de contraer la enfermedad y especialmente de desarrollarla de forma grave. Esta conciencia nos ayudará a reingresar al mundo sin mascarillas con mayor tranquilidad.
- En los primeros momentos evita las áreas concurridas y sigue manteniendo la distancia de seguridad, para ir adaptándote poco a poco.
- Lleva siempre una mascarilla contigo por si necesitas ponértela en cualquier momento.
- Recuerda que también fue difícil acostumbrarse a llevar la mascarilla y finalmente lo hiciste.
- Tomate tu propio espacio para ir adaptándote al cambio, cada uno necesitamos un tiempo diferente para adaptarnos a los cambios.

Asertividad y habilidades comunicativas
La asertividad es una habilidad social que nos permite expresarnos en todo momento y con todas las personas de forma libre sin sentirnos culpables por ello. Como toda habilidad, la asertividad se puede entrenar.
Asertividad es poder expresar nuestros derechos, opiniones, deseos, necesidades y sentimientos de forma consciente, clara, honesta y sincera sin herir o perjudicar a los demás.
Cuando nos comunicamos de manera asertiva podemos defender nuestros derechos legítimos de forma adecuada y con ello mejorar nuestra autoconfianza y nuestra autoestima, generando así emociones de bienestar y satisfacción vital.
En nuestras vida tenemos un contacto social continuo y permanente por lo que un estilo de comunicación asertivo nos permite que estas relaciones sociales sean completamente satisfactorias, ya que facilita la comunicación gracias a la minimización de malas interpretaciones de nuestros mensajes por parte de los otros así como las malas interpretaciones que hacemos nosotros mismos de los mensajes de los otros y además, favorece las emociones propias y ajenas, haciendo que estas sean mucho más sanas.
Pero hay un elevado porcentaje de personas que no se atreven a expresarse asertivamente por temor a qué pensarán los demás, por temor a tener un conflicto y no ser aprobados y amados, etc. Y esta falta de asertividad termina provocando malestar y sentimientos de baja autoestima.
¿Para qué te servirá ser asertivo?
Ser asertivo sirve para exponer a los demás cuáles son tus verdades deseos y necesidades, y para demostrar dignidad, autoconfianza y respeto por ti mismo.
Lo más interesante es que las peticiones que hagas desde la comunicación asertiva tendrán muchas más probabilidades de tener éxito ya que estarás pidiendo legítimamente que se respete tu punto de vista. Habitualmente te será útil para:
- Dar tu opinión, hacer una petición o pedir un favor a alguien de forma natural y no como si le estuvieras pidiendo que te perdonase la vida.
- Expresar tus emociones negativas (quejas, críticas, desacuerdos, etc) y rechazar peticiones sin que los demás se sientan heridos o molestos contigo.
- Mostrar emociones positivas (alegría, orgullo, agrado, atracción) y hacer cumplidos sin parecer demasiado volátil emocionalmente.
- Preguntar por qué y sentirte legitimado a cuestionar la autoridad o las tradiciones.
- Iniciar, continuar, cambiar y terminar conversaciones de forma cómoda y sin la sensación de estar ninguneando o faltando al respeto a nadie.
- Compartir tus sentimientos, emociones y experiencias con los demás y favorecer que ellos compartan las suyas contigo.
- Resolver los problemas cotidianos antes de que aparezcan emociones negativas como la ira y el enfado y la situación se descontrole.
Algunas claves para ser más asertivo
A continuación encontrarás una recopilación de estrategias que han demostrado ser útiles para mejorar la comunicación asertiva.
Reemplaza tus pensamientos negativos:
- Es clave que sustituyas los pensamientos negativos que te surgen cuando haces valer tus derechos. Evita pensar cosas como “Soy un mal amigo por no dejarle dinero a mi colega” y cámbialo por una visión más positiva y personal como “Merezco que me respeten y no puedo dejarle dinero a alguien que nunca me lo ha devuelto”. No puedes cambiar tus emociones, pero sí la forma en que las interpretas.
Comprende que la gente no puede leerte la mente:
- Un gran y clásico error de la gente pasiva es suponer que la gente sabe qué está ocurriendo en tu interior.
Defiende «tu» verdad, no «la» verdad:
- Hablar de forma asertiva no transforma tu mensaje en la única verdad, pero sí que lo transforma en tu verdad.
Recuerda tu objetivo pase lo que pase:
- Para ser asertivo no debes exponer tan sólo las situaciones, también debes dejar muy claro lo que quieres. Cuanto más claro tengas lo que quieres, más probable será que lo consigas.
En ese camino es importante tener presente cuando interaccionamos y llegamos a chocar con la otra persona, que el objetivo no es ganar la discusión, sino acercarnos a lo que queremos mediante el diálogo y la negociación.
Sé siempre lo más concreto que puedas:
- Además de conocer cuál es tu objetivo real en esa situación, debes ser capaz de transmitir exacta y detalladamente lo que quieres y no una vaga idea general, o la situación probablemente se te escape de las manos. Imagínate que entras en un restaurante a pedir algo para comer. ¿Verdad que no pedirías sólo “un bocadillo”? En su lugar pedirías algo más específico, como un bocadillo mediano de jamón ibérico con pan con tomate. No tiene ninguna utilidad mantener una conversación en la que tan sólo quieras expresar tu enfado. ¿Qué pretendes conseguir realmente?
Haz referencia a los hechos y no a tus juicios:
- Es muy importante que en general te acostumbres a hablar de hechos objetivos y concretos, y no de tus conclusiones.
Añade motivos a lo que pides:
- Cuando pidas algo que realmente quieras conseguir explica también tus motivos. Así tu interlocutor verá que hay una razón real que sustenta tu petición, y que no es un capricho tuyo.
Habla desde «ti» y no desde «tú»:
Incluso cuando no sea tu intención, es habitual que en las conversaciones intensas las demás personas perciban que las estás culpando. Utilizar la palabra «Tú» en tus argumentos puede interpretarse fácilmente como una acusación y entonces, como mecanismo de auto-protección, la gente se cierra y se distancia. Hablar desde «Ti», te ayudará a expresar tus verdades sin hacer que la otra persona se sienta atacada o se ponga a la defensiva. En lugar de decir “Me has tratado muy mal estos últimos días” puedes decir “Me siento disgustado con la forma en que me has tratado últimamente”.
Aunque expresarse de forma asertiva, ayuda a afrontar algunas de las situaciones que encontramos más difíciles por la alta carga de conflictividad, no siempre funciona, ya que no es la panacea, pero en cualquier caso, facilita la interacción con las otras personas a la hora de expresarnos poniendo de manifiesto nuestro punto de vista, teniendo siempre en cuenta a la persona que tenemos delante, con sus emociones, pensamientos y objetivos.
¿Qué es el mindfulness?
Las técnicas de atención plena, en la forma que se practican en Occidente, tienen su origen en la tradición de meditación budista, pero no hay nada inherentemente «budista» en ellas. La atención plena, de hecho, es el ingrediente fundamental de la mayoría de las técnicas de meditación, pero va mucho más allá del aspecto formal que consiste en sentarte en el suelo con los ojos cerrados. La atención plena implica estar presente, en este momento, sin distracciones. Es exactamente lo opuesto a cómo vivimos la mayor parte del tiempo ya que solemos estar atrapados por pequeños (y grandes) pensamientos y sentimientos, criticando y juzgando a los demás y a nosotros mismos.
Ser consciente es darse cuenta. Es el primer paso para luego dar solución a problemas que surjan. Muchas veces se habla de la meditación como de una actividad para aislarse, pero no es así: es una búsqueda de acción, de la mejor acción decidida desde la calma.
Cuando estamos meditando, la mente se distrae de forma constante y, con amabilidad, cuando nos damos cuenta de esa distracción, volvemos a traer la atención al momento presente. Una y otra vez. Practicas y experimentas cómo es eso de llevar plena consciencia a lo que sucede, instante tras instante.
La observación sin juicio nos permite comprender cómo nos sentimos y qué pensamientos surgen en un momento dado. A partir de ahí, nada impide el cambio. Al contrario, puedes decidir tus siguientes acciones de forma más consciente y más objetiva (aunque siempre dentro de la subjetividad humana).
Beneficios
- Ayuda a controlar el estrés y la ansiedad.
- Facilita conciliar el sueño.
- Mejora las funciones cognitivas como la memoria y la atención.
- Su práctica regular ayuda a ser consciente de los sesgos cognitivos y también ayuda a desapegarnos de ellos y a darnos cuenta de que los podemos cambiar.
- Transforma nuestra manera de vivir el presente y nos permite una visión más clara de las cosas.
Como incorporarlo en mi rutina cotidiana
- En cada pequeña acción puedes incorporar esta atención plena, intenta regresar tus pensamientos a la acción concreta que estas realizando, evitando que tu mente divague en lo próximo que tienes que hacer, o en lo que no hiciste.
- Cambia pequeñas rutinas como el camino que te lleva al trabajo o de regreso a casa, así tendrás que estar concentrado en el camino para no perderte y tu mente no se dispersará tanto.
- Dedica unos minutos al inicio o final de día a realizar respiraciones conscientes o autochequeo corporal, también lo puedes hacer en los trayectos en el transporte público.
- Céntrate en escuchar los sonidos exteriores y no tanto en tus propios pensamientos, pero si estos llegan no luches contra ellos, simplemente obsérvalos.
- Intenta no juzgarte ni juzgar a los demás.
Algunos ejercicios que puedes practicar:
- Respiración consciente: con los ojos cerrados, observa tu respiración sin juzgarla ni intentar cambiarla, nota como el aire entra y sale por tu nariz y como llena los pulmones. Permanece en este estado unos 5 minutos y después reflexiona sobre que has sentido.
- Autochequeo corporal: con los ojos cerrados repasa mental y ordenadamente como sientes cada una de las partes de tu cuerpo, empieza por los pies y ve subiendo poco a poco hacia el resto del cuerpo, dedica unos minutos a observar la sensación de cada zona sin juzgarla ni intentar cambiarla, procura llevar una respiración tranquila y pausada, sin prisas. Dedica unos 15 o 20 minutos a este ejercicio.
A propuesta de la Comisión de Representantes del CRPS durante la última Asamblea, el 29 de noviembre de 2021 realizamos la segunda sesión monográfica sobre el suicidio. En ella, y mediante la formación de grupos de trabajo, procedimos a analizar y contrastar los factores de riesgo y protección en torno a esta problemática.
A continuación, os presentamos los resultados de nuestro trabajo: confiamos en que resulten de vuestro interés.
Pincha en el enlace Factores de riesgo y protección frente al suicidio.
A propuesta de la Comisión de Representantes del CRPS durante la última Asamblea, el 25 de octubre de 2021 realizamos la primera sesión monográfica sobre el suicidio. En ella, y mediante la formación de grupos de trabajo, procedimos a analizar y contrastar los mitos en torno a esta problemática.
A continuación, os presentamos los resultados de nuestro trabajo: confiamos en que resulten de vuestro interés. Pincha en el enlace Suicido. Un problema de todos.

«LA SALUD MENTAL, UN DERECHO NECESARIO. MAÑANA PUEDES SER TÚ»

Es importante que atendamos al cuidado de nuestra propia salud mental, ya que mantener un buen estado emocional puede afectar de forma muy positiva en distintas áreas de nuestra vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el BIENESTAR EMOCIONAL es un “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, trabajar productivamente y contribuir a la comunidad”.
Os dejamos aquí algunas recomendaciones para ATENDER ESTA NECESIDAD:
- Actividad física, la importancia de mantenernos activos: Si realizamos ejercicio físico a diario segregamos dopamina, además de mantenernos en forma, reducimos el nivel de actividad fisiológica que se asocia al estrés, la ansiedad o la ira y por tanto aumenta nuestro bienestar personal.
- Descansar entre 7 y 8 horas diarias, dependiendo de la persona (unas necesitamos más horas de sueño que otras para un descanso reparador), nos permite cuidar de nuestra salud porque mejora el rendimiento físico e intelectual y reduce la probabilidad de que aparezcan algunos problemas físicos y psicológicos.
- Cuidar y mantener las relaciones con otros o iniciar nuevas relaciones son de ayuda para ciertos problemas como la ansiedad o el estrés, evitan el aislamiento y mantienen más activo nuestro cerebro. El apoyo social, el contacto sano con personas que enriquecen, con personas con las que compartir, además de mejorar nuestro bienestar, retrasa el deterioro de capacidades cognitivas como la memoria.
- Es importante aprender a identificar y manejar aquellos pensamientos que nos limitan; todos tenemos pensamientos que nos hacen actuar de una forma determinada, pueden hacernos actuar de forma desesperada sin motivo o animarnos a abandonar alguna tarea. Ser conscientes de ellos, de qué los activa o qué hay de cierto en ese pensamiento que no nos deja dormir son algunas de las pautas a poner en práctica.
- Mantener una comunicación eficaz, comprensiva, de manera sencilla y clara, directa, escuchando activamente mejora sin duda la relación con el otro y por tanto el bienestar. En demasiadas ocasiones podemos encontrar problemas para comunicarnos con otros, dar un mensaje sin que la otra persona lo entienda igual que nosotros.
- Cuando disfrutamos de momentos calmados y respiramos de forma adecuada nuestra mente se relaja. Entonces las tensiones que podemos estar experimentando y el estrés disminuyen y por tanto aumenta nuestro bienestar y así también cuidamos nuestra salud mental. Por ello es importante, dedicar tiempo a utilizar nuestros sentidos en lo que nos es satisfactorio.
- También pensar o marcarnos pequeños objetivos o metas realistas y alcanzables en nuestro día a día puede ayudar a cuidar de nuestra salud mental.
- No dejar las cosas para luego, posponer algo solo hace que se acumule para más adelante (ser más práctico).
- Dejémonos cuidar y cuidemos a los demás cuando se pueda.
- Reservemos tiempo para nosotros mismos, prioricémonos de vez en cuando.
- Hay que tener en cuenta que cuando nos enfocamos en una cosa cada vez, somos más efectivos; cuando ordenamos mentalmente las cosas que tenemos que hacer frente y nos organizamos, es más fácil afrontarlas.
ESPERAMOS QUE OS SEAN DE UTILIDAD.
¡¡FELIZ DÍA DE LA SALUD MENTAL!!
Cómo afrontar la vuelta a la Rutina
Durante las últimas semanas somos muchos los que hemos tenido la suerte de disfrutar unas maravillosas vacaciones, y hemos podido desconectar de nuestra vida cotidiana, pero con septiembre llega el fin de éstas y la vuelta a la realidad: la rutina. Pero no hay que desanimarse, con la vuelta a nuestro día a día también vuelven las caras conocidas, los compis, las comidas caseras y nuestras actividades diarias. Así que hoy os proponemos afrontar la vuelta a la rutina con optimismo y para ello os dejamos algunos consejos para superar septiembre con éxito.
1.Practicar deporte, salir a caminar o ir a los sitios en bici. Practicar ejercicio produce la liberación de endorfinas, que generan sensación de placer, felicidad e incluso pueden tener un efecto analgésico natural, en entradas anteriores os informamos de distintas propuestas que os ayudarán a poneros en marcha.
2.Retoma tus aficiones. Volver a dedicar tiempo a las cosas que más te gusta hacer te ayudará a ver el lado bueno de volver a la rutina.
3.Organiza y distribuye las tareas en la medida de lo posible. Es mejor retomar poco a poco las tareas, organizarlas por prioridad y realizar primero aquellas que más urgencia tienen. Tratar de abarcarlo todo justo cuando volvemos de vacaciones pueden generar un alto grado de estrés que acabará pasando factura.
4.Procura mantener una buena higiene del sueño. Para ello es importante mantener una rutina, acostarse a una hora prudente y similar cada día y no utilizar el teléfono móvil o el portátil en la cama justo antes de dormir, ya que puede activar nuestro cerebro impidiendo el desencadenamiento del sueño, si en su lugar utilizamos la lectura tradicional nos será más fácil conciliar el sueño.
5.Cuida tu alimentación. Al igual que es importante cuidar nuestro sueño también lo es cuidar nuestra alimentación, tomar suficientes nutrientes (equilibrar la ingesta de proteínas, hidratos y grasas) y vitaminas nos ayudará a prevenir enfermedades de cara al otoño y a mantener nuestro cuerpo en buen estado para afrontar las tareas del día a día. En nuestra web podéis encontrar numerosas propuestas saludables y apetitosas.
6.Actitud positiva. Intenta ver las cosas desde una perspectiva más optimista, como decíamos, la vuelta a la rutina se puede ver como una oportunidad para retomar la relación con nuestros compañeros y compañeras o para volver a hacer rutinas de ocio que nos gustan (como ver series, ir al cine, ir a comer a nuestro restaurante favorito…).
Podemos entender el mes de septiembre como el mes de los propósitos o proyectos.
¡Ánimo y a por ello!
El sueño es parte de la vida cotidiana, una necesidad biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento. Pero en ocasiones nos cuesta dormir o nuestro sueño no resulta del todo reparados, en el siguiente video os contamos algunas rutinas y recomendaciones para que vuestro sueño mejore.
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