Mañana: Activación y Rutina (08:00 – 12:00)
El objetivo de la mañana es mantener el ritmo y no dejarse llevar por la apatía que a veces provoca el calor.
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Mantén un horario regular: Aunque estés de vacaciones, intenta despertarte a una hora similar. El cerebro agradece la predictibilidad.
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Busca la luz del sol (temprano): Sal a caminar o abre las persianas nada más levantarte. Ayuda a regular tu reloj biológico y mejora el estado de ánimo.
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Movimiento suave: Aprovecha las primeras horas del día, cuando el termómetro aún da una tregua, para pasear, estirar o hacer alguna actividad física ligera.
Mediodía: Hidratación y Autocuidado (12:00 – 16:00)
Las horas centrales del día son para protegerse del calor y cuidar el cuerpo.
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La regla del agua: No esperes a tener sed. Ten siempre a mano una botella de agua. La deshidratación puede aumentar la sensación de cansancio y la irritabilidad.
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Alimentación fresca: Apuesta por comidas ligeras (ensaladas, gazpachos, fruta de temporada). Las digestiones pesadas con calor restan mucha energía.
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¡Ojo con la medicación!: Algunos fármacos nos hacen más sensibles al sol o al calor. Recuerda tomártela a tu hora y protegerte bien la piel.
Tarde: Ocio Conectado y Compartido (16:00 – 20:00)
El verano ofrece mucho tiempo libre; la clave es llenarlo de forma significativa para evitar el aislamiento.
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Planifica «micro-planes»: No hace falta viajar lejos. Apúntate a talleres del centro, visita una biblioteca (tienen aire acondicionado), o queda para tomar algo fresco.
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Combate la soledad: Mantén el contacto con tus compañeros del CRPS, amigos o familiares. Una llamada o un café a media tarde marcan la diferencia.
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Ocio con sentido: Dedica un rato a tus aficiones (leer, dibujar, escuchar música) o a aprender algo nuevo que te motive.
Noche: Descanso y Desconexión (20:00 – … )
El calor nocturno puede alterar el sueño, un pilar fundamental para la salud mental.
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Prepara el ambiente: Ventila la habitación a última hora de la tarde y mantén las luces bajas antes de ir a dormir.
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Cena ligera y a tiempo: Cena al menos dos horas antes de acostarte para que tu cuerpo no trabaje de más por la noche.
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Desconexión digital: Apaga las pantallas (móvil, televisión) una hora antes de dormir. Sustitúyelas por una lectura ligera o técnicas de respiración.










