¿Qué implica hacer dieta?

Seguro que más de una vez os habéis hecho esta pregunta y lo más probable es que respondáis: restricción o pérdida de peso.

Pues sentimos deciros que estáis equivocados, y esta entrada viene con la intención de romper muchas creencias a cerca de lo que implica hacer dieta y recalcar que el peso, no es el único indicador fiable para valorar un proceso de cambio de hábitos alimentarios y estilo de vida saludable. Sí has leído bien, no lo es.

Vamos un poco a la raíz, la palabra dieta proviene del griego “dayta”, que significa régimen o estilo de vida. Por lo tanto, la palabra dieta no se asocia ni es sinónimo de adelgazar o perder peso aunque sea algo que esté en el pensamiento popular. Simplemente, se trata de un estilo de vida saludable y equilibrado.

En el caso de que tu objetivo de cambio de hábitos sea bajar peso, te recordamos lo siguiente: el peso no es un indicador fiable. Nuestro peso corporal, es la suma de todos los tejidos del cuerpo (masa grasa, músculo, agua, huesos) y es considerado una medida antropométrica tradicional junto a la talla. Además, depende de muchos factores como:

  • Presencia de inflamación por problemas digestivos o intolerancias alimentarias entre otras.
  • Fase del ciclo menstrual.
  • Horario de pesaje: mañana, tarde, noche (cuánto más tarde, mayor peso).
  • Práctica o no de actividad física.
  • Ingesta de alcohol o tóxicos.
  • Gestión del estrés.
  • Hinchazón o distensión abdominal.
  • Hidratación (hidratado, deshidratado, cantidad de agua bebida a lo largo del día).

Para valorar tu proceso de cambio hacia un estilo de vida más saludable recuerda que el músculo pesa más que la grasa.

Entonces, sí el peso no es un indicador fiable, ¿Cómo sé que estoy mejorando mi dieta?  Anota los siguientes signos:

  • Mejora tu tránsito intestinal y tus digestiones,  sintiéndote sin tanta pesadez.
  • Disfrutas de las comidas y comes más despacio.
  • Incluyes más frutas y verduras.
  • Haces platos variados con diferentes tipos de alimentos, hidratos de carbono, proteínas, grasas saludables, verduras, etc.
  • Planificas las comidas, cocinas de forma más saludable y sigues un horario.
  • Te alimentas desde el autocuidado y no desde el control, culpa o castigo.
  • Reduces la ansiedad por comer.
  • Te sientes con energía.
  • Realizas más actividad física y el deporte te sirve como forma de cuidarse y desconectar.
  • Te hidratas mejor.
  • Medidas y contornos antropométricos (pérdida de abdomen, mayor cintura, me sirve ropa que antes me estaba muy ajustada, etc)

No se trata de una dieta, sino reeducación nutricional.

Probablemente si te hubiéramos preguntado antes de leer esto ¿Qué  es para ti hacer dieta? habrías dicho que es llevar una alimentación destinada a perder peso, restrictiva, temporal y con resultados rápidos y lineales. Pues nada más lejos de la realidad, pues como ya has visto, hacer una dieta es seguir un estilo de vida saludable a través de la educación nutricional.  La educación alimentaria y nutricional se puede definir como el proceso a través del cual se enseña a incorporar voluntariamente hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Y este aprendizaje está muy lejos de lo que conocemos como «las dietas rápidas». Estas se plantean con el objetivo de perder peso o adelgazar lo más rápido posible, pero no llevan consigo una necesidad fundamental, que es la de cambiar los hábitos de vida necesarios para que luego se pueda mantener el peso logrado. Por eso, no recomendamos seguir dietas rápidas sino un estilo de vida saludable que ayude a mejorar tu salud a largo plazo, ya que se puede bajar de peso siguiendo una alimentación hipocalórica acorde a tus gustos y preferencias alimentarias sin necesidad de hacer muchas restricciones o evitando grupos de alimentos como pueden ser los carbohidrato. Por otro lado, es importantísimo ajustar expectativas.  Terminar satisfecho con los resultados depende de tus expectativas. Es importante que entiendas que no se trata de un proceso lineal ni que siempre se darán las mismas circunstancias. Hay factores que pueden  alterar el peso (ciclo menstrual, hora de pesaje, hidratación) pero también  situaciones o compromisos (navidades, vacaciones, sedentarismo, estado de ánimo, tiempo…). Y para terminar, llevar a cabo dietas muy restrictivas ocasiona desde el punto de vista psicológico, conlleva un gran impacto emocional: la restricción y la rápida bajada de peso puede ocasionar posibles atracones, comer emocional y compulsivo y por ende, este descontrol dar lugar al hipercontrol; generando así sentimientos de ansiedad, frustración, culpa y malestar.

Empezar un estilo de vida saludable no es algo fácil ni tampoco rápido, es un proceso de transición y aprendizaje por lo que debes tener calma. Durante un proceso de cambio de hábitos experimentarás muchas emociones y sentimientos y entenderás que las recaídas y la aceptación también forman parte de él. No pongas en el peso, el peso de tu cuidado, si no en cómo te sientes con los cambios que has incorporado. 

 

Como todos los veranos, este año nos veremos expuestos a las altas temperaturas, para ello os ofrecemos algunas indicaciones y consejos para sobrellevar de mejor forma el calor del verano.

Consejos para hacer frente al calor:
  • Mantenernos hidratados:
    Bebe agua regularmente, incluso si no sientes sed. Evita las bebidas con cafeína, alcohol y azúcar, ya que pueden deshidratarte. 

  • Evitar la exposición prolongada al sol:
    Busca sombra, especialmente durante las horas de mayor intensidad solar (de 11:00 a 17:00 horas). Utiliza crema solar, sombrero y gafas de sol. 

  • Utilizar ropa adecuada:
    Viste ropa ligera, holgada y de colores claros. Las telas naturales, como el algodón, ayudan a mantenerte fresco. 

  • Refréscate:
    Toma duchas o baños fríos, o utiliza toallas humedecidas para bajar la temperatura corporal. 

  • Comer ligero:
    Evita comidas copiosas y opta por frutas, verduras y ensaladas que te ayuden a reponer líquidos y sales minerales. 

  • Mantener nuestra casa fresca:
    Cierra cortinas y persianas durante el día para evitar que entre calor, ventila durante las horas más frescas y utiliza ventiladores. 

  • Atención a los síntomas de deshidratación:
    Si sientes mareos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, calambres o sudoración excesiva, descansa y busca atención médica si es necesario. 

Llegar a la etapa de madurez supone en muchos casos, aceptar cambios a todos los niveles, corporales, emocionales, relacionales y de ocupación, pero hay recomendaciones que te ayudarán a llevar este proceso de una mejor manera.

 

Aliméntate bien. Una dieta variada y equilibrada es fundamental. Las frutas y las verduras son nuestros mejores aliados. Por el contrario los alimentos grasos y el azúcar, deben tomarse con moderación, así como, el tabaco y el consumo abusivo de alcohol claramente no son unos grandes aliados. 

Cuida de tu cuerpo. Hazte revisiones médicas periódicas para un mantenimiento óptimo de la salud.

Cuida de tu mente. Mantén tu cerebro activo, evita en la mayor medida posible situaciones de estrés, o en todo caso aprende a controlarlas. Ten una actitud positiva y optimista frente a la vida. Intenta dormir entre 7-9 horas al día, no dormir favorece el estar más irritable, fallos de memoria y mayor posibilidad de sufrir accidentes.

¿Qué hacer para mejorar la calidad del sueño?

  • Mantener un horario regular para dormir.
  • Evite tomar siestas al final del día, ya que esto puede mantenerlo despierto por la noche.
  • El ejercicio también puede ayudarle a dormir mejor, mientras no lo haga demasiado cerca de la hora de acostarse.

Ejercicio físico. Realizar actividad física de forma moderada y de manera constante favorecerá nuestra movilidad a largo plazo. Los paseos diarios son una de las mejores actividades, siempre respetando la capacidad de cada uno. Un estudio con adultos mayores de 40 años reveló que dar 8,000 pasos o más al día, en comparación con solo 4,000 pasos, se relacionó con un 51% menos de riesgo de muerte. Tener un buen nivel de ejercicio físico favorecerá la prevención de la diabetes, mantener la masa muscular, controlar la hipertensión y el peso excesivo. Puedes aumentar la cantidad de pasos cada día haciendo actividades que mantengan tu cuerpo en movimiento, con un paseo enérgico y usar las escaleras en lugar del ascensor.

Cuidar la casa y adaptarla. De la misma manera que realizamos cambios en casa con la llegada de un bebé, con la llegada de la vejez también podemos realizar pequeños cambios en casa. Cambiar la bañera por un plato de ducha o adaptar las alturas de electrodomésticos como la lavadora puede prevenir lesiones musculares por malas posturas.

Relacionarse. Salir de casa, relacionarse, informarse, conocer cosas y personas nuevas ampliará nuestro círculo social. Visitar museos, ir al teatro o salir a cenar te ayudará a tener una actitud positiva y a tener aspiraciones.

Aceptar y disfrutar del puesto que se ocupa en la familia. Si tus hijos ya son mayores o estás jubilado, aprovéchalo. Ya no tienes que estar pendiente de todo, disfruta de este merecido descanso y aprovecha para hacer esa cosa que siempre has querido hacer.

Aceptar el envejecimiento y disfrutarlo. Sé realista, ya no tienes 20 años, pero esto no significa que no puedas disfrutar. La vejez es un escalón más en la vida donde la experiencia y la sabiduría afloran, acepta este nuevo rol.

Sigue aprendiendo. No pierdas nunca la curiosidad. Lee libros o revistas, participar en debates o incluso puedes aprender a utilizar internet o iniciarte en las redes sociales. Diversas investigaciones sobre música, teatro, danza, escritura creativa y otras artes participativas muestran que estas actividades podrían mejorar la calidad de vida y el bienestar, desde mejorar las funciones cognitivas, memoria y autoestima hasta reducir estrés y una mayor interacción social.

En resumen:

  • Cuidar su salud física, mental y cognitiva es importante para envejecer saludablemente. Incluso hacer cambios pequeños en su vida diaria puede ayudarle a vivir más y mejor.
  • En general, puedes apoyar tu salud física manteniéndote activa, comiendo y durmiendo bien, y acudiendo al médico con regularidad.
  • Cuida tu salud mental interactuando con familiares y amigos, tratando de mantenerse positivo y participando en actividades que disfrute.
  • Tomar medidas para lograr una mejor salud física y mental puede reducir su riesgo de padecer alguna demencia.

Dentro del taller de espacio abierto pudimos disfrutar de una técnica de relajación con historia, la cual pese a ser antigua no deja de ser efectiva. Os dejamos por aquí algunos apuntes sobre ella y como practicarla.

Este método data del año 1929 y su creador fue Edmund Jacobson. Se basa en la relación entre tensión muscular y los estados psicológicos de nerviosismo o alta actividad mental. Reduciendo al máximo el tono muscular, desactivando así los músculos, podemos conseguir desactivar también el sistema nervioso, lo que conlleva una posterior sensación de calma y tranquilidad.

Se entrenan 3 habilidades básicas: 

1- Percibir y distinguir la presencia de tensión en cada uno de los músculos del cuerpo.

2- Reducir al máximo la tensión presente en los músculos.

3- Relajar diferencialmente los músculos mientras se realizan tareas cotidianas.

Originalmente la técnica se componía de 7 ejercicios de diversos grupos musculares pero en la actualidad cuenta con 4. El objetivo sigue siendo el mismo: Percibir la presencia de tensiones innecesarias y reducirlas, manteniendo normales los niveles de tensión del resto de músculos para realizar la actividad en la que estemos ocupados.

Grupos musculares que se contraen para después relajar:

Grupo I: Mano, antebrazo y bíceps.

Grupo II: Cabeza, cara y cuello. Frente, nariz, ojos, mandíbula, labio y lengua.

Grupo III: Tórax, estómago y región lumbar.

Grupo IV: Muslos, nalgas, pantorrillas y pies.

Indicaciones antes de aplicar la técnica:

1- Debemos procurar quedarnos flojos, sueltos y eliminar la tensión residual que tengamos en el cuerpo

2- Antes de empezar tendremos en cuenta las consideraciones generales de ambiente y ropa antes mencionadas

3- Posteriormente nos sentamos en una posición confortable y cerramos los ojos. Es el momento de olvidarnos de todo y concentrarnos en la relajación

 

Descúbrela, ¡es muy efectiva!

Os presentamos la segunda sesión de las técnicas de relación de nuestro taller de «Espacio Abierto». Es esta ocasión nuestra técnica será el automasaje.

 

Beneficios del automasaje:

  • Mejora la circulación sanguínea
  • Disminuye el estrés y liberar la tensión.
  • Ayuda a eliminar los líquidos retenidos en el organismo.
  • Mejora la calidad del sueño
  • Mejora el aspecto de la piel

¿Qué es el automasaje?

El automasaje es un método terapéutico casero. Su objetivo principal es tratarse a uno mismo. Se basa en la aplicación de técnicas de masaje como: fricción, roce, amasamiento y vibración. Conoce algunas técnicas para darte un automasaje, liberar tensiones acumuladas y conseguir relajarte cuando no tienes la posibilidad de acudir a un masajista profesional.

Para darte un automasaje, debes aprender algunas técnicas básicas. No todas son adecuadas para cualquier parte de cuerpo.

  • La caricia: se puede usar en todo el cuerpo, consiste en acariciar de forma descendente la parte del cuerpo que se quiera auto masajear. Esta técnica va relajando la zona y la prepara para un masaje más profundo.
  • La presión leve con los dedos índice y mayor: esta técnica se puede utilizar en los músculos de la espalda, el cuello, y las pantorrillas. Con ambos dedos de ambas manos se realiza un masaje, siempre desde el centro hacia afuera.
  • El amasamiento: similar al amasado de una masa. Se utiliza en las partes blandas del cuerpo (muslos, caderas, abdomen, etc.)
  • Toques repetidos: esta es una de las que más se utilizan para finalizar los masajes. Se realiza un golpeteo constante con las palmas de las manos o la punta de los dedos, sobre los músculos masajeados.

Y para terminar, os dejamos dos enlaces que os guiarán para realizar dos tipos de masajes.

Automasaje facial

 

Automasaje de manos

También podréis encontrar en YouTube una gran variedad de automasajes tanto es estas dos zonas en las que hemos trabajado en el taller u otras que más os apetezcan como cuello, pies, etc.  

 

Comienza un nuevo bloque de cuatro sesiones temáticas en «Espacio Abierto»  los martes. En esta ocasión nos adentramos en el amplio campo de la Relajación y las diferentes técnicas que existen. Para romper el hielo, comenzamos con la Risa, dando a conocer  el Yoga de la Risa, es una variante de la Risoterapia, pero desde la disciplina del Yoga.

Antes de hablar sobre la risa y sus beneficios vamos a conocer alguna de las innumerables técnicas de relajación.

Existen distintos tipos, por lo que podemos elegir la que más nos convenga o satisfaga.

Algunas técnicas de relajación:

  • Respiración profunda.
  • Masajes
  • Meditación
  • Taichí
  • Yoga. (Yoga de la Risa).
  • Biorretroalimentación
  • Musicoterapia, terapia artística.
  • Aromaterapia
  • Hidroterapia

Para elegir una u otra hay que tener en cuenta que las técnicas de relajación son habilidades. Al igual que con cualquier habilidad, la capacidad para relajarse mejora con la práctica. Sé paciente contigo mismo, no permitas que tu esfuerzo por practicar técnicas de relajación se convierta en otro factor estresante. Si una técnica no funciona, prueba con otra.

LA RISA 

Los beneficios de la risa se conocen desde la antigüedad, y disciplinas como la psicología han aprovechado este recurso como método para activar el bienestar físico y psicológico de la persona.

Podríamos hablar de innumerables beneficios de la risa, y entre ellas una de las más importantes es que cuando nos reímos activamos de 400 a 500 músculos de nuestro cuerpo. Vamos a extraer siete de estos beneficios teniendo en cuenta que cuando nos reímos liberamos adrenalina, dopamina y serotonina.

  1. Las carcajadas disminuyen el insomnio.
  2. Reduce el estrés.
  3. Refuerza nuestro sistema inmunológico.
  4. Posee un efecto analgésico.
  5. Ayuda a prevenir problemas cardiovasculares.
  6. Rejuvenece la piel porque tiene un efecto tonificante y antiarrugas.
  7. Mejora nuestra autoestima.

EL YOGA DE LA RISA

Es una técnica relativamente nueva consistente en un programa de ejercicios desarrollado por el Dr. Madan Kataria, un médico de la India , en 1995 mientras investigaba los beneficios comprobados de la risa para la salud. Descubrió que la risa tiene beneficios tanto físicos como psicológicos, incluso cuando no es auténtica. En otras palabras, la risa forzada está teniendo un impacto positivo.

Según el Doctor Kataria estos son los 4 aspectos principales a destacar sobre esta práctica:

  1. Se puede reír usando técnicas guiadas especiales: aunque no te sientas con ganas de reír, gracias a toda una serie de técnicas, es posible acabar riendo sin razón aparente. No es necesario depender del humor, de los chistes o de la comedia para alcanzar el clímax de una carcajada.
  2. Los beneficios de esta práctica se sentirán desde la primera sesión.
  3. La risa resultante es real y altamente contagiosa: la práctica se inicia con la risa como ejercicio físico y se desarrolla en comunidad. Lo más importante es saber dejarse llevar y ser capaces de juguetear y expresarnos libremente a través de nuestro niño interior.
  4. Ayuda a oxigenar el cuerpo y el cerebro: el ‘Yoga de la risa’ es una combinación de ejercicios respiratorios profundos del yoga con ejercicios para dejar florecer la risa. Al oxigenar el cuerpo y nuestra mente nos sentiremos más sanos y energéticos.

Los comportamientos en la adolescencia pueden ser confusos y frustrantes tanto para la propia persona como para su entorno. Pero muchos de estos comportamientos ocurren por una razón y son señales del crecimiento hacia la edad adulta. Con frecuencia, los comportamientos problemáticos son una forma extrema de comportamientos comunes o normales. Algo puede ser un comportamiento problemático cuando:

  • Provoca consecuencias más graves a largo plazo. Algunos ejemplos pueden incluir dañar relaciones importantes, meterse en problemas legales y fracaso escolar.
  • Provoca daños físicos o emocionales. El daño puede ser para el mismo adolescente o para las personas cercanas a él.

Los adolescentes están pasando por intensos cambios físicos, emocionales y mentales. Estos son algunos ejemplos de comportamientos normales en la adolescencia y señales que nos pueden alertar de un comportamiento problemático.

La violencia machista no es un invento ni un caso aislado, es un problema estructural que sigue arrebatando vidas.

Hoy y con motivo de la conmemoración de este día queremos compartir el trabajo que llevan a cabo las Unidades de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional. Estas unidades están especializadas en la lucha contra: la violencia de género, la violencia sexual y la violencia doméstica.

¿Qué es el autoestigma?

Ocurre cuando la persona que tiene un diagnóstico de enfermedad mental internaliza los estereotipos negativos que existen en la sociedad. Como resultado, puede sentir vergüenza, culpa o baja autoestima, lo que a menudo lleva a evitar buscar tratamiento o apoyo por miedo al juicio de los demás.

Algunas consecuencias…

El autoestigma es profundamente dañino para la salud mental y emocional, ya que afecta a cómo las personas se ven a sí mismas, sus interacciones sociales y su disposición a buscar ayuda.
1. Baja autoestima y autovaloración negativa.
2. Aislamiento social.
3. Dificultad para buscar ayuda.
4. Depresión y ansiedad.
5. Autocensura y limitación de oportunidades.
6. Deterioro en la calidad de vida.
7. Comportamientos autodestructivos.

Y… ¿Qué podemos hacer?

La importancia de reducir el autoestigma, como una persona que ha recibido un diagnóstico de EM, es un proceso muy importante, y transformador. Cómo mencionábamos antes, es la internalización de los prejuicios y estereotipos negativos sobre la salud mental, que predominan en la sociedad. Afectando a nuestra autoestima, sobre la manera de relacionarnos con otras personas y la forma en que “nos situamos” ante una posible recuperación…

Algunos pasos que se suelen dar:

  • RECONOCER EL AUTOESTIGMA.
  • EDUCARNOS SOBRE LA SITUACIÓN: comprendiendo profundamente el diagnóstico.
  • CAMBIAR EL DIÁLOGO INTERNO: pensamientos negativos por otros más saludables y compasivos.
  • CONECTAR CON PERSONAS QUE TE COMPRENDAN: grupos de personas con problemas similares, o comunidades en línea sobre la SM.
  • HABLAR DE TU EXPERIENCIA: se te sientes cómodo hablar sobre tu experiencia puede ser poderoso para reducir el estigma, tanto interno como externo. Control sobre tu narrativa.
  • PRACTICAR LA AUTOCOMPASIÓN: se amable con uno mismo es crucial. Darte el mismo apoyo que darías a un amigo.
  • ENFOCARNOS EN NUESTRAS FORTALEZAS: la EM no es un todo. Lista de fortalezas, habilidades y logros. Y CELEBRA TUS AVANCES.
  • DESAFÍA LOS ESTEREOTIPOS SOCIALES: muchas creencias que tenemos vienen de nuestra cultura o medios de comunicación.
  • ADOPTA PERSPECTIVA DE RECUPERACIÓN: Ver la salud mental desde una perspectiva de recuperación significa reconocer que, aunque una enfermedad mental puede ser parte de tu vida, no define quién eres ni determina tu futuro. La recuperación no es necesariamente la “curación total”, sino la capacidad de vivir una vida significativa a pesar de los desafíos.
  • CUESTIONA LAS CREENCIAS AUTOMÁTICAS: Haz un esfuerzo consciente por cuestionar los pensamientos automáticos negativos relacionados con tu diagnóstico. Pregúntate si realmente son ciertos o si están basados en prejuicios sociales y emociones temporales.