Técnica de relajación muscular profunda
Dentro del taller de espacio abierto pudimos disfrutar de una técnica de relajación con historia, la cual pese a ser antigua no deja de ser efectiva. Os dejamos por aquí algunos apuntes sobre ella y como practicarla.
Este método data del año 1929 y su creador fue Edmund Jacobson. Se basa en la relación entre tensión muscular y los estados psicológicos de nerviosismo o alta actividad mental. Reduciendo al máximo el tono muscular, desactivando así los músculos, podemos conseguir desactivar también el sistema nervioso, lo que conlleva una posterior sensación de calma y tranquilidad.
Se entrenan 3 habilidades básicas:
1- Percibir y distinguir la presencia de tensión en cada uno de los músculos del cuerpo.
2- Reducir al máximo la tensión presente en los músculos.
3- Relajar diferencialmente los músculos mientras se realizan tareas cotidianas.
Originalmente la técnica se componía de 7 ejercicios de diversos grupos musculares pero en la actualidad cuenta con 4. El objetivo sigue siendo el mismo: Percibir la presencia de tensiones innecesarias y reducirlas, manteniendo normales los niveles de tensión del resto de músculos para realizar la actividad en la que estemos ocupados.
Grupos musculares que se contraen para después relajar:
Grupo I: Mano, antebrazo y bíceps.
Grupo II: Cabeza, cara y cuello. Frente, nariz, ojos, mandíbula, labio y lengua.
Grupo III: Tórax, estómago y región lumbar.
Grupo IV: Muslos, nalgas, pantorrillas y pies.
Indicaciones antes de aplicar la técnica:
1- Debemos procurar quedarnos flojos, sueltos y eliminar la tensión residual que tengamos en el cuerpo
2- Antes de empezar tendremos en cuenta las consideraciones generales de ambiente y ropa antes mencionadas
3- Posteriormente nos sentamos en una posición confortable y cerramos los ojos. Es el momento de olvidarnos de todo y concentrarnos en la relajación
Descúbrela, ¡es muy efectiva!




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