PROPUESTA DE ESCRITURA CREATIVA

La chispa que cambió el día 

 

Llego a casa y me sorprendo: ¡oh! Una rosa en el pomo de la puerta. Una rosa preciosa, entre amarillo y blanco, con un aroma delicioso.
¡Qué alegría!

No trae nombre, pero yo sé de quién viene… Ese amigo que siempre busca sorprenderme, que da sin pensar en el precio, regalando por puro cariño. ¡Cómo me conoce! Nuestra relación va más allá de una amistad profunda: es un lazo de cariño, complicidad y compañerismo.

Coloco la rosa en un vaso con agua y, cuando empieza a mustiarse, tomo un pétalo y lo guardo en mi ejemplar de El arte de amar, justo en la sección dedicada al “amor a Dios”. Y es que siento que lo nuestro también está sostenido por algo más grande.

Sueño con el futuro, aunque no niego que a veces me desespero. Son ya muchos años de relación y mi mayor deseo es que podamos compartir la vida bajo el mismo techo, formando una pequeña comunidad de dos.

Hace tiempo ya habíamos estado juntos, pero las cosas no salieron bien y cada uno siguió su camino, como si los destinos se golpearan y se separaran. Sin embargo, nos reencontramos, y la vida nos regaló una segunda oportunidad.

Hoy confío plenamente en él.
Juntos somos fuertes. Juntos somos esperanza.

 

 https://sites.google.com/d/1IJwQg2E2zzKFIrkqZes9GSdluvpYZDWZ/p/1xK6CY353B-NndOuVKMeRbDDIt3Rck6Jw/edit

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *