Alcanza la madurez de forma saludable

Llegar a la etapa de madurez supone en muchos casos, aceptar cambios a todos los niveles, corporales, emocionales, relacionales y de ocupación, pero hay recomendaciones que te ayudarán a llevar este proceso de una mejor manera.

 

Aliméntate bien. Una dieta variada y equilibrada es fundamental. Las frutas y las verduras son nuestros mejores aliados. Por el contrario los alimentos grasos y el azúcar, deben tomarse con moderación, así como, el tabaco y el consumo abusivo de alcohol claramente no son unos grandes aliados. 

Cuida de tu cuerpo. Hazte revisiones médicas periódicas para un mantenimiento óptimo de la salud.

Cuida de tu mente. Mantén tu cerebro activo, evita en la mayor medida posible situaciones de estrés, o en todo caso aprende a controlarlas. Ten una actitud positiva y optimista frente a la vida. Intenta dormir entre 7-9 horas al día, no dormir favorece el estar más irritable, fallos de memoria y mayor posibilidad de sufrir accidentes.

¿Qué hacer para mejorar la calidad del sueño?

  • Mantener un horario regular para dormir.
  • Evite tomar siestas al final del día, ya que esto puede mantenerlo despierto por la noche.
  • El ejercicio también puede ayudarle a dormir mejor, mientras no lo haga demasiado cerca de la hora de acostarse.

Ejercicio físico. Realizar actividad física de forma moderada y de manera constante favorecerá nuestra movilidad a largo plazo. Los paseos diarios son una de las mejores actividades, siempre respetando la capacidad de cada uno. Un estudio con adultos mayores de 40 años reveló que dar 8,000 pasos o más al día, en comparación con solo 4,000 pasos, se relacionó con un 51% menos de riesgo de muerte. Tener un buen nivel de ejercicio físico favorecerá la prevención de la diabetes, mantener la masa muscular, controlar la hipertensión y el peso excesivo. Puedes aumentar la cantidad de pasos cada día haciendo actividades que mantengan tu cuerpo en movimiento, con un paseo enérgico y usar las escaleras en lugar del ascensor.

Cuidar la casa y adaptarla. De la misma manera que realizamos cambios en casa con la llegada de un bebé, con la llegada de la vejez también podemos realizar pequeños cambios en casa. Cambiar la bañera por un plato de ducha o adaptar las alturas de electrodomésticos como la lavadora puede prevenir lesiones musculares por malas posturas.

Relacionarse. Salir de casa, relacionarse, informarse, conocer cosas y personas nuevas ampliará nuestro círculo social. Visitar museos, ir al teatro o salir a cenar te ayudará a tener una actitud positiva y a tener aspiraciones.

Aceptar y disfrutar del puesto que se ocupa en la familia. Si tus hijos ya son mayores o estás jubilado, aprovéchalo. Ya no tienes que estar pendiente de todo, disfruta de este merecido descanso y aprovecha para hacer esa cosa que siempre has querido hacer.

Aceptar el envejecimiento y disfrutarlo. Sé realista, ya no tienes 20 años, pero esto no significa que no puedas disfrutar. La vejez es un escalón más en la vida donde la experiencia y la sabiduría afloran, acepta este nuevo rol.

Sigue aprendiendo. No pierdas nunca la curiosidad. Lee libros o revistas, participar en debates o incluso puedes aprender a utilizar internet o iniciarte en las redes sociales. Diversas investigaciones sobre música, teatro, danza, escritura creativa y otras artes participativas muestran que estas actividades podrían mejorar la calidad de vida y el bienestar, desde mejorar las funciones cognitivas, memoria y autoestima hasta reducir estrés y una mayor interacción social.

En resumen:

  • Cuidar su salud física, mental y cognitiva es importante para envejecer saludablemente. Incluso hacer cambios pequeños en su vida diaria puede ayudarle a vivir más y mejor.
  • En general, puedes apoyar tu salud física manteniéndote activa, comiendo y durmiendo bien, y acudiendo al médico con regularidad.
  • Cuida tu salud mental interactuando con familiares y amigos, tratando de mantenerse positivo y participando en actividades que disfrute.
  • Tomar medidas para lograr una mejor salud física y mental puede reducir su riesgo de padecer alguna demencia.
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